El género de ficción se diferencia
del informativo en que el contenido narrado es parcial o totalmente inventado
frente al informativo, al que se le exige que sea rigurosamente real. Es, por
tanto, terreno abonado para el ensayo creativo y la creación de grandes
personajes e historias.
Por acotar un poco la vasta
categoría de “géneros de ficción”, Emma Rodero distingue en su interior entre
géneros de monólogo, géneros de diálogo y géneros mixtos, los cuales estarían a
caballo entre el medio radiofónico y el medio del que son adaptación.
Uno de los formatos radiofónicos de
ficción que más se han cultivado en España durante los años 50 y 60 es el de la radionovela. Antes de la apertura
del régimen y la popularización de la televisión, las radionovelas congregaban
a toda la familia alrededor del aparato, que ocupada un lugar central en el
hogar (la cocina o la salita). La escucha cotidiana de esta ficción era una
forma de socializarse en el seno familiar, era un momento de disfrute colectivo.
Aunque su estructura dramática
admite la inclusión de más voces, en el manual de Rodero, la radionovela figura
entre los géneros de monólogo debido a que lo imprescindible es la presencia de
un narrador, la persona que introduce los hechos y explica cómo y por qué los
personajes actúan como actúan. Todo lo que en una obra de teatro iría entre
acotaciones ha de ser expresado por el narrador. Los personajes están muy
caracterizados- se tiende a estereotiparlos - y los escenarios en los que
transcurre la acción deben resultar familiares puesto que no sólo contamos con
nuestro sentido del oído para recrear las escenas. Por último, dado que el
tratamiento del relato como un todo es episódico pueden coincidir varias
tramas, es decir, una general que guíe el desarrollo de la acción principal
(esta ha de estar previamente diseñada) y varias secundarias que desarrollan la
acción de cada episodio (estas son más flexibles. Se pueden adaptar o retocar
en función de la acogida por parte de la audiencia o de nuevos datos y rasgos
de los personajes que se quieran añadir o matizar siempre que no alteren la
trama general).
El
milagro de Lourdes (Guillermo Sautier)
El milagro de Lourdes es una radionovela de Guillermo Sautier Casaseca, autor que
cosechó grandes éxitos durante la etapa dorada del género en España. En la web
de la Fonoteca de Radio encontramos
un fragmento de esta obra seriada y adaptada.
Debido a que es un fragmento muy
corto, analizaré los elementos del lenguaje radiofónico a medida que analizo su
estructura.
Estructura
Como sucede en todos los guiones de
ficción, pese a ser un cacho muy corto, en milagro
de Lourdes también se puede dilucidar, por orden cronológico, una
exposición, un conflicto, su complicación, el clímax y la resolución.
Tal y como si fuésemos a presenciar
un espectáculo teatral o circense, el narrador
emplea un tono solemne y con una perfecta dicción nos presenta la obra;
es la antesala de la salida de los actores al escenario: La Sociedad Española de Radiodifusión presenta. Se calla y
escuchamos el repiqueteo de las campanas de una iglesia. Esta asociación es
inmediata, pues también se aprecian voces “celestiales”, un coro que entona un
cántico religioso. Se hace patente el eco, lo que indica que el lugar donde se
va a situar la acción es, a todas luces, un templo. Luego, sigue el narrador: El milagro de Lourdes. Hace una nueva
pausa. Según la versión de G. S. C, con
Matilde Vilariño, Fernando Vicenta y Agustín Ibáñez, encabezando un reparto de
la gran compañía de actores Radio Madrid. Narrador: Julio Varela. Voces
“celestiales” nuevamente a primer plano.
Montaje musical y dirección: Remedios de la Peña. Los sonidos de la iglesia
dan paso a una música trepidante, mucho más vibrante.
Hechas las presentaciones, el
narrador describe el contexto: El
prefecto de policía sentíase intraquilo. El lenguaje también marca una
brecha generacional dado que hoy en día no diríamos “sentíase” sino “se
sentía”; la primera forma verbal suena anticuada. No le bastaba con hacer vigilar a Bernabé y al padre Peiramal de quien
desconfiaba. De fondo musical, la melodía intrigante y rápida. Para tentar a los Ubirú, envió al calabozo a
algunos agentes que ofrecieron dinero a la humilde familia. Si esta hubiera
aceptado los generosos donativos, hubiese podido acusarla de explotar en su
propio beneficio la historia de las apariciones. Pausa narrativa y pico en
la música.Fade in y aumento de la tensión. Sin
embargo, François y Louis, rechazaron siempre cualquier obsequio. Tan digna
conducta obligó a Bernabette a buscar la ayuda de Daniela. Se explica la
motivación del personaje de Bernabette. Esta voluntad de Bernabette es lo que
complica la historia, el nudo del episodio, la confrontación que luego tendrá
con la monja superiora supondrá el clímax y el momento en que la protagonista
asume la culpa de haberla ofendido, el cierre o la resolución del conflicto
planteado. Para llegar a este estadio, el narrador desaparece y se establece un
diálogo entre Bernabette y Daniela en el que la primera se atreve a plantear la
posibilidad de los milagros de Lourdes y la segunda, de rango superior, muy conservadora, rechaza
tal conjetura y obliga a la osada de Bernabette a recapacitar. La conversación
se resuelve con el arrepentimiento y sometimiento de la enjuicida a la voluntad
de la monja Daniela.
-¿Acaso usted ha visto alguna vez a Dios? Sin embargo cree en él.
-Veo sus obras
-¿Y la fuente de la gruta?¿y las curaciones? ¿No son obra suya? No me
hará retroceder, hermana. He visto a la señora y creo en ella. Lo demás no me
importa.
-Estás faltándome al respeto, Bernabette
-Y usted también a mí
-Calla. ¿Y tu voto de humildad, Bernabette?
-Es cierto…Perdone hermana
-La madre superiora conocerá mañana tu pecado
-Yo le agradeceré a usted de todo corazón el castigo que por él reciba
El oscuro túnel de la mirilla (Manel Serrano Servera)
Relato ganador
del 24º premio de teatro radiofónico Margarita Xirgu
TEXTO DE LA WEB DE RTVE: El escritor balear Manuel Ismael Serrano es
el ganador de la 24º Premio de Teatro Radiofónico Margarita Xirgu, que
organizan conjuntamente Radio
Exterior de España y la Agencia Española para la Cooperación
Internacional y el Desarrollo (AECID), con su obra El oscuro túnel de la mirilla.
Se trata de una historia original y sugerente, con un matiz surrealista capaz de mantener el misterio hasta su inesperado final. La música
y los efectos sonoros ayudan a crear una atmósfera inquietante y claustrofóbica
que se convierte en un personaje más de la obra. / Guión: Manuel Ismael Serrano. Realización: Mayca Aguilera. Control de sonido: Amparo Hernández. Producción: Ilia Sánchez. Reparto: Juan Suárez, Javier Gallego, Juan Megías y Nacho Hevia
___________________________
Este relato de Manel Serrano es un
gran exponente de ficción radiofónica de suspense, una única pieza de 26
minutos con su presentación, nudo y desenlace. A diferencia de las radionovelas
que casi parecen hoy en día reliquias de otra época, este tipo de relato en
forma de teatro radiofónico continúa
haciéndose en el medio.
Narrada en primera persona por Max
Oucas (narrador autodiegético), un señor que se encuentra emparedado en su
piso, la acción de “el oscuro túnel de la mirilla” avanza gracias al diálogo
que este mantiene por teléfono con su moribundo vecino, quien asegura haber
visto cerrarse su puerta por la mirilla momentos después de que su mujer
abandonara su casa para ir a tirar la basura y no regresara nunca más.
El ruido es el hilo conductor de la
trama por la neblina irreal de su contexto hasta un final desconcertante, quizá
inconcluso, en el que es necesario que el relato cambie de narrador, que la
focalización pase a ser externa. Cuando la línea se corta entre Jossef el
vecino y Max, las sirenas de policía y los sonidos de walkie-talkies marcan la
transición a la última parte, que mantiene el suspense sobre cuatro cuestiones:
el estado del vecino y la causa del mismo, el paradero de su mujer y el vínculo
de esta con Max, la actitud de Max y el hecho de que ni sienta ni padezca a lo
largo de esos dos años. Sospechoso ¿Cómo puede ser? Realmente, al oyente no le
queda claro si estuvo dos años emparedado como él asegura y si no tiene nada
que ver con la desaparición de la mujer. Sólo sabe que Max ha salido de su piso
porque el policía que lo inspecciona se lo encuentra vacío y, tal y como se lo
ha descrito a Jossef por teléfono. Se puede aventurar que la razón que lo ha
empujado a abandonar su voluntaria cárcel es matar a su vecino y deshacerse del
cuerpo debido a que el policía descubre el cadáver en el contenedor. Sin
embargo, se desconoce qué ha sido de la mujer, de Max y las razones que le han
llevado a “rematar” a Jossef. Lo más razonable es que lo haya asesinado para
eliminar pruebas dado que Jossef juraba haber visto cerrarse su puerta la noche
anterior. Según esta hipótesis, también habría asesinado a su mujer pues, pese
a que el policía solo especifica haber descubierto “un cuerpo de varón
cercenado”, encuentra “dos sacos” en el contenedor. No hay que ser muy
perspicaz entonces para darse cuenta de que el otro puede contener el cadáver
de la mujer. Por otro lado, también resulta algo ambiguo el lapso de tiempo que
transcurre entre que Max hace la llamada a la policía para alertarla de la
grave situación de su vecino que se desangra en la cama, y lo que tardan en
llegar y encontrar el cadáver. Son los vecinos los que indican el pestilente
olor procedente de la basura desde la noche anterior. ¿Ese olor era por el
cadáver de la mujer? El del vecino no podía estar ya desde la noche anterior
¿no?... Intencionadamente, el autor ha provocado esta confusión. De hecho, el
éxito de este relato radica en esto precisamente; anima al oyente a reconstruir
la historia y reflexionar sobre la locura personificada en Max, un asesino
mitificado, de los cometen su crimen con sorprendente frialdad.
Lenguaje radiofónico
En cuanto al tratamiento formal, es
destacable la omnipresencia de los ruidos, es decir, de los efectos sonoros que
acompañan a la acción narrada por la palabra y que, a veces, son en sí mismo
acción. Estoy pensando en los sonidos de sirenas, de pasos acelerados, de
cristales rompiéndose, de tos…Ninguno es un mero adorno estético pues cumplen
funciones puramente narrativas. En ausencia de palabra, son los narradores de
la historia.
Pero lo más importante en todos los
teatros radiofónicos es la palabra. Conocemos a los personajes y lo que ocurre
gracias al diálogo, que se vuelve determinante. Llama la atención la riqueza
del lenguaje que emplean los dos protagonistas. Sus descripciones son
pormenorizadas y muy visuales en la descripción de ambientes, de acciones y de
pensamientos de forma que cuando se combina palabra y sonido, el relato
radiofónico gana mucha fuerza. La palabra funciona como elemento narrativo y
descriptivo.
Por último, la música incluida para
enfatizar los momentos de mayor tensión y generar sensación de inquietud es el
tercer elemento que contribuye en la creación de esa atmósfera de misterio. Al
igual que los silencios, es de carácter predominantemente expresivo; la
intención de sus apariciones es la de dramatizar, de cargar de emoción las
frases e instantes donde está injerta.
Estructura
La estructura del relato es
cronológica y está basada en el crecimiento progresivo del suspende. El
planteamiento, que incluye la exposición de la situación de los personajes y el
suceso que altera la misma se podría prolongar hasta la llamada telefónica.
Así, las dos partes en las que se puede
dividir el inicio estarían muy claras. A continuación, recojo la
trascripción del relato íntegro y las
notas que fui tomando al mismo tiempo que iba escuchándolo.
PLANTEAMIENTO
Exposición
* Sonido de coches, trafico, llaves, puerta
* Habla Max “ Hace aproximadamente dos años
tomé la decisión casi marcial, inaudito en mí hasta ese día de acudir al tablón
de anuncios del piso donde resido desde hace un puñao de años. Rompí la
distancia vital entre el tablón y mi mirada decidida. Con pintura negra sobre
el corcho polvoriento escribí: Señor Max Oucas, del 3ºA, mi teléfono es el….
Informo: he desaparecido para siempre. Desde entonces, vivo sentado
perpetuamente de forma voluntaria en mi casa”.
*Sonido de relámpagos, de ventisca, como de
aire moviéndose en círculos.
*Habla Max: “En estos dos años nada del
exterior se ha pronunciado sobre la puerta de mi casa, que ha estado envuelta
todo este tiempo en un silencio tan fuerte como el olvido…Desde entonces no ha
sonado mi teléfono, siempre en mis manos por si llamaba alguien, aferrándolo
como si fuera mi tabla de salvación en el mas oscuro y árido de todos los
naufragios…Pero hoy, alguien ha llamado.
*Fade in. Melodía inquietante. Pausa. Se
quiebra la voz.
Complicación
*Habla Max: “Puerta con puerta está el 3ºB,
donde vive Jossef, mi vecino. Me ha llamado esta mañana como quien lleva el
diablo. Ahora no tardará en salir de casa, dará los cinco pasos pertinentes, cerrará
el puño y aporreará mi puerta”.
* Se escucha todo lo que se va narrando,
efectos sonoros.
*Habla Max: “Empezó a pasar de nervioso a
desesperado y de desesperado a enfadado nada más confesarle por teléfono lo ocurrido
la pasada noche. Anoche mi vecino Jossef decidió espiar a su mujer por la
mirilla. Ella le dijo que iba a bajar la basura pero él arrugo sus cejas y
escucho una voz traicionera dentro de sí que le advirtió de cierto peligro,
cierta desconfianza del hecho tan poco común en su mujer: bajar la basura. Eso
hizo encender la hoguera de la sospecha en mi vecino. Eva, su mujer, nunca había
bajado la basura en esos 11 años de matrimonio. Era una tarea propia de su
marido. Pero esa noche no fue así y la mirilla atrajo su ojo dilatado
atemorizado por ese cambio brusco de costumbres en su mujer”. (empleo de la
tercera persona)
*Música…Pasos.
*Habla Max: “¿Por qué anoche sacó la basura
si detestaba acercarse a ese contenedor aceitoso? Todo un agravio para una
mujer acostumbrada a resaltar su belleza como la máxima expresión de su
persona.
*Se hace el silencio un segundo. Suena un
teléfono. Alguien lo descuelga. Se oye una respiración y a continuación la voz
del narrador.
Este sería el comienzo del desarrollo, donde la
tensión se agudiza prácticamente en cada intervención hasta el clímax, que
localizaría en la repentina interrupción de la comunicación entre los dos
vecinos.
A lo largo de la conversación, crece el suspense y la
incertidumbre. Ya no sólo es raro el hecho de que una persona se haya
emparedado en su casa, se muestre tranquilo (ni hambriento, ni somnoliento, ni
desesperado) y que haya desaparecido la mujer de Jossef sino que a esto se le
suma el hecho de que Jossef está muriéndose en la cama de su habitación y acusa
a Max de haber visto a su mujer el día antes.
DESARROLLO
Conflicto
-¿Diga?
-Muy bien, vecino. Veo que sigue ahí pendiente
del teléfono. Esté atento a todo lo que le voy a decir. Mi situación es
desesperante y solo usted puede ayudarme. El destino nos ha cruzado, aun no se
si para bien o para mal (Se percibe una voz nerviosa, aunque autoritaria). Lo único
cierto es que su testimonio puede ayudarme
a esclarecer la extraña desaparición de mi mujer. Por eso le pido que
tenga fe en mí y me ayude. Ni me mienta, ni me engañe.
-Ahora déjeme hablar a mí. Esta mañana le
dije que le había visto observar a su mujer por la mirilla. Pues bien, he de
confesar que no es cierto. Para seguir siéndole sincero, le diré que me vi
presionado por su desesperación al contarme a gritos lo que sucedió anoche. Le
confieso que le mentí por sus preguntas y sollozos. * Suenan objetos o
cristales cayéndose al suelo.
-Está bien. Ahora que ha confesado no deje
de decirme la verdad.
-Cuando llegaron a este edificio, tenía
curiosidad por su mujer. Infinidad de veces he mirado por la mirilla al oír
como ella salía de su casa. Solo lo hacia para observar sus fabulosas proporciones
(risas). Pero le repito vecino, de eso hace mucho tiempo. Para ser exactos
llevo dos años sin asomarme a la mirilla. Anoche ni vi ni oí a la mujer ni por
supuesto abrí la puerta y la cerré cuando su mujer salió para sacar las bolsas
de basura. Todo esto que le digo es cierto. Tan cierto como que su mujer no ha
vuelto.
*Sonido envolvente.
-Esté atento a todo lo que le voy a decir.
Anoche al acercar mi ojo a la mirilla me invadió una sensación de debilidad.
*Música lenta, locución más pausada.
Mi ojo parecía yermo, pero parpadeaba mi
piel a pesar de notarla helada. Suelo utilizar la mirilla porque usted se dice
que ha abandonado el piso pero una extraña intuición me hacía percibir que seguía
allí. (Respiraciones).
Por eso, cada día cuando cuelgo el abrigo en
el recibidor y voy a girar la llave para cerrar la puerta, todas las noches
antes de acostarme tengo la costumbre de pegar mi ojo a la mirilla por si por
casualidad lo veo entrar o salir. Y ¿sabe una cosa? Nunca antes al asomarme había
visto ese borde negro que oscurece la mirilla como un túnel. Me ocurrió anoche.
*Música alta…Quejidos.
-Le puedo decir que deseo con toda mi fuerza
que su mujer regrese a casa. Entonces se le olvidará que le pareció ver mi
puerta cerrarse cuando su mujer dobló la esquina y también acabará con la
sospecha de que su mujer ha estado aquí conmigo…No no no. Nunca estuvo, ni
estará. Porque, entre otras cosas, es
cierto que aquí no ha entrado nadie en mucho tiempo porque ese es mi propósito
junto con el de no abandonar mi casa, ¿sabe?
-¿Le importaría echarle una ojeada a su
mirilla y comprobar si le rodea una oscuridad como pintada en el espejo?
-Si, espere un momento.
*Quejidos del hombre…sonido del auricular.
Mi mirilla está como siempre. Ni rastro de
oscuridad ni de pequeños puntos oscuros que pudieran conformar un círculo negro
rodeando la visión del espejo
- Miente. (le interrumpe el vecino con
firmeza)
* Sonido de ráfaga.
No se ha acercado a comprobar su
mirilla.
-No pienso acercarme a mi puerta en 100
años.
Risas de Jossef. Se atraganta y gime.
-Sabe, mi dolor no es un dolor de espíritu.
Se trata de un dolor que me martillea con fuerza y persistencia causando heridas que aturden mi
cuerpo (Le cuesta respirar). Tampoco le pude contar cual es mi estado desde que
alejé mis ojos de la mirilla con gesto desconcertado después de haber visto a
mi mujer y su…no se enfade…pero juro con toda certeza que vi su puerta
cerrarse. En cuestión de segundos, como si ese ruido se tornase como un
pinchazo hipodérmico, sentí de inmediato como se sumergía dentro de mi piel. Una
sensación insuperable de debilidad. Dos segundos, quizá, y esa sensación ya me había
invadido por completo. Arrastrándome llegue a mi habitación. Con grandes
esfuerzos pude tumbarme sobre la cama boca arriba. Desde entonces no me he
movido ni puedo intentar levantar la cabeza.
-¿Nota alguna parte de su cuerpo humedecida?
-Desde entonces no noto mis extremidades,
aunque si me lo propongo puedo mover mis brazos y piernas vagamente, eso si,
como quien arrastra sacos de arena. Vecino, vecino…sea misericordioso y venga a
ayudarme. Le doy permiso para tirar abajo mi puerta. (Quejidos mortecinos) ¡Sáqueme
de aquí!
-Temo que eso es imposible. No es que no
quiera ayudarle. Si le contara el motivo que me impide salir de aquí, se evaporaría
la poca fuerza que le queda para mover sus extremidades. Le postraría el miedo sumándose
a su ya trágico letargo y extrañísimo envenenamiento, por no mentar su minada desesperación
por la desaparición de su mujer sin que deje de tener en cuenta su sospecha de
que su desaparecida esposa se esconde tras mi puerta.
*Ruidos. Gritos. Se distinguen golpes y la
voz del vecino: ¡Muérete, muérete a cada golpe que oímos! Luego llantos.
-Jossef, tranquilo (La voz es desesperada)
Tranquilícese, se va a herir.
*Cae algo al suelo, es algo metálico.
Llantos.
¡Pare, pare! ¿Sigue funcionando su teléfono,
Jossef?
... Gritos, cristales, jadeos…
-Sí, sí. Sigo aquí. Maldito hijo del diablo.
Es usted una pesadilla ¿Por qué? Dígame por qué. Si usted estuviese en mi caso,
yo le vendría a socorrer. Si estuviese en mi caso, no seria un hijo del diablo
como esta siendo usted conmigo.
-De acuerdo, de acuerdo. Tranquilo. Le diré
la verdad.
-Quiero la verdad…
-Hace muco tiempo que no veo a su mujer por
la mirilla. Llevo mucho tiempo sin salir de mi piso pero llevo voluntariamente
ese tiempo emparedado.
*Risa del hombre y tos.
-Explíqueme vecino chalado eso de
voluntariamente emparedado.
-Hace tiempo ya que le debo una explicación
-Solo me debe explicaciones desde anoche. Y
vaya al grano. No es el momento de contar historias.
-Todo ocurrió tras mis innumerables intentos
de suicidio. Tenia mucha voluntad de estar muerto pero ninguna de matarme
¿sabe? E inicié la labor de emparedarme. Me deshice de todo, incluso de las
puertas y entonces empecé la pared de ladrillos. Estaba tan decidido a llevarlo
a cabo que mientras colocaba los ladrillos, silbaba. Me di cuenta en ese
momento de que llevaba tiempos infinitos sin silbar. Era extraño percibir gotas
de ilusión en ese pozo de desilusión.
-Corte el discurso. No es el momento de su
verborrea egocentrista. Noto mi cuerpo apagarse como una vela bajo un soplido.
-Intentaré ser breve. Cuando quedó el
suficiente espacio para introducirme metí una silla, una paleta, cemento fresco,
un teléfono de casa
*sonidos de obras para ilustrar el relato
… y, bueno, los suficientes ladrillos para
emparedarme en el ropero. El cemento fresco se secó, los ladrillos se untaron
de polvo y el sol entraba todas las mañanas por la parte inacabada, una
abertura suficiente para salir del hueco del armario. Allí dentro llevo sentado
todo este tiempo. No logro averiguar si estoy vivo o muerto. No percibo nada de
lo que supuestamente me ocurre. No padezco, no sudo, no duermo ni parpadeo. Tan
solo sujeto un teléfono aquí sentado.
Luego Jossef le vuelve a rogar que le ayude
y el otro que pare de llorar repetidamente.
*Música lenta y sollozos
-Señor Max Ucas. Comprendo su situación por
completo pero antes de avisar a la policía de mi situación podría hacer algo
por salir un momento de ese agujero y acercarse a mirar por su mirilla para
comprobar si también usted ve esa oscuridad, como si la mirilla hubiera
adquirido la profundidad de un túnel.
-De acuerdo. Espere.
*Pasos… No es seguro
Si sigue ahí, le diré que no hay nada mas
cierto que su locura. Ni rastro de ese oscuro túnel de la mirilla.
Clímax
*Nuevos
gritos y ruidos exagerados.
-¿Sigue ahí, Jossef?..Jossef ¿me oye? ¿me
oye?
*Sonido de línea desconectada, del
contestador.
-No hay línea. No se oye nada. Quizás debería
avisar a la policía (escuchamos los pensamientos de Max Oucas)
*Música de transición. Sirenas de policía.
Sonido de pitidos. Pasos siniestros
-Aquí halcón 1 a central, ¿me recibe?
*Sonido de señal de walkie.
-Sí, le recibo halcón 1
-En el 3ºB no hay nadie. La cama del
dormitorio está empapada de sangre. Tiene cortes afilados, se ha venido abajo a
golpes. Parece que ha sido tratado como si se tratara de la piedra de un matrice.
*Pitido
-Diríjase de inmediato al 3ºA.
*Sonido puerta. Forcejeo de la puerta.
-La puerta está cerrada.
*Sonido de disparos y de puerta cediendo. Luego
el policía quita el seguro y grita ¡Policia! Sonido de tos. Más pasos.
-Aquí halcón 1, central ¿me recibe?
*Interferencias.
-Sí le recibo.
-Este piso tiene aspecto de llevar cerrado
años. Sólo veo polco y abandono. A mi derecha hay una puerta. Voy a intentar
abrirla.
-Informe inmediatamente de lo que esta
viendo halcón 1.
-Nada significativo a primera vista. Se
trata de una habitación sin amueblar. Pero hay un armario empotrado al que le
han quitado las puertas. (entre toses) .En su lugar alguien ha intentado tapiar
el hueco del armario.
-¿Qué quiere decir con intentado?
-Si, le informo. La pared está a medio hacer
-Entonces, ¿a qué esta esperando? Entre por
ese hueco de una vez
*Sonidos interferencias
El policía describe lo que ve. Esta la
silla, el teléfono, el cemento seco. Todo lo que dijo Max previamente a su
vecino.
-Descuelgue ese teléfono
-No tiene línea pero parece conectado. El
cable llega hasta la toma de la pared. El piso esta vacío. Aquí no hay nadie.
*Gritos lejanos “policía, policía, bajen”
*Sonidos de escaleras, pasos, trafico, es la
calle, mas sirenas
-Aquí halcón 1, ¿me recibe?
-Si. Los vecinos de la calle me han
informado que desde ayer por la noche el contenedor desprende un olor
nauseabundo. Nos han llamado pensando que su contenido era macabro.
-Según la señal, la llamada se hizo desde el
3ºA
-Los vecinos dicen que ahí no vive nadie
desde hace años así que debe de haber sido un error.
-Levante esa maldita tapa
Sonidos de asqueado
A estas alturas seguimos en el clímax de la historia,
en la intriga máxima. El desenlace, como he dicho, desconcertante viene a
continuación. Lo que se encuentra el policía, aunque da pie a varias
interpretaciones es la resolución o el fin del suspense.
DESENLACE
-Hay dos sacos empapados en sangre. Dentro
de uno de los sacos hay un torso de un varón cercenado por el cuello y las
cuatro extremidades. Aquí halcón 1, ¿me recibe central?
*Música envolvente
*Voz del locutor: El oscuro túnel de la
mirilla, un guión de Manel Serrano (…)
Final sugerente donde los haya, ¿verdad?
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