RNE
27 septiembre
El boletín se inicia con la señal de
Greenwich de las cuatro de la tarde, señal que se emite en toda Europa y que
indica las horas exactas. A continuación, una presentadora informa, con voz
monótona, de la hora.
En este boletín se combinan voces de
hombre y mujer. Es un recurso muy utilizado, ya que además de dar una sensación
de variedad al oyente, casa con los aires de paridad que soplan en la radio,
sobre todo en una institucional. La voz no tiene inflexiones naturales, se
eliminan totalmente los acentos y las noticias se dan a toda velocidad. Muchos
experimentos realizados sobre el tema coinciden en señalar la tendencia de los
locutores de informativos a reproducir una melodía constante y regular
denominada en la profesión cantinela o tonillo (E. Rodero, 2010).
Como ocurre con muchos procedimientos
periodísticos habituales (por ejemplo, la estructura de pirámide invertida)
estas características responden a formas “tradicionales” de hacer radio que ya
no son necesarios realmente, pero que por tradición o simple convención se
mantienen. Al ser esta una radio nacional, parece especialmente necesario que
sean lo más académicas y ortodoxas posibles.
La música juega un papel pequeño y muy
tradicional, indicando simplemente el inicio y el fin del boletín, y el cambio
entre la sección de actualidad y la de deportes. La música no se utiliza de
manera creativa, limitándose a la mera función informativa. De hecho, el otro
pilar de la radio, el silencio, no es usado en todo el boletín. Existen
pequeñas pausas entre los presentadores y las declaraciones pero siempre para indicar
al oyente que está a punto de escuchar algo distinto (.
En definitiva, este boletín se apoya en
lo tradicional para conseguir que su mensaje llegue claro al espectador, sin
lugar para experimentos creativos.
Eitb
27 de septiembre
A diferencia de RTV esta es una emisora
regional, no nacional, y más alejada de lo institucional, lo que le da un
pequeño margen de actuación a la hora de hacer cosas más arriesgadas o alejadas
de lo tradicional, aunque no hay que perder de vista que es la emisora por
excelencia del País Vasco, una emisora mainstream
por lo que no será tan radical como otros podcasts, etc.
Esta vez, no se combina la voz de un
hombre y una mujer durante toda la emisión sino que se alternan en secciones.
Podemos comentar aquí que tanto él como ella tienen voces graves,
relacionándolo con un experimento de Emma Rodero de 2001, en el que concluyó
que en la información radiofónica no se tolera bajo ningún concepto una voz
aguda de hombre, pero los sujetos experimentales no se muestran tan
radicales con las voces femeninas.
La música tiene un papel incluso menor
que en el elemento anterior: aquí se limita al de señalar el inicio y el fin
del informativo, con una función puramente informativa y sin cumplir su posible
función de contribuir al significado (Armand Balsebre, 1994). De hecho, el
cambio de sección se produce con la voz de la presentadora y no con una
sintonía.
Por otro lado, el silencio es de nuevo
infrautilizado: solo sirve para marcar cambios de tema o de hablante. En estos
dos boletines se utiliza de manera predominante el sistema expresivo frente al
sistema no expresivo del silencio (E. Rodero, 2005).
Bibliografía
De la Mota, C., & Rodero, E. (2010). La
demarcación entonativa y el énfasis en la locución de los editores de boletines
informativos radiofónicos. In Santiago
de Compostela, XXXIX Simposio Internacional de la Sociedad Española de
Lingüística (SEL).
Rodero, E. (2001). El tono de la voz masculina
y femenina en los informativos radiofónicos: un análisis comparativo.
Rodero, E. (2011). Posición serial, densidad
informativa y velocidad de lectura en el recuerdo de las cuñas de radio. Pensar la Publicidad. Revista
Internacional de Investigaciones Publicitarias, 5(2), 255-276.
Rodero, E. (2005). Producción
radiofónica.
Rodero, E. (2009). Y siempre, por último, con
ustedes: la radio. Revisión de la producción bibliográfica y hemerográfica
radiofónica en España. ADMIRA, 1(1), 98-126.
Balsebre, A. (1994). El lenguaje radifónico. Madrid: Cátedra, 93.
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