Extraños en un tren
(23/06/2011)
Los géneros de
ficción son aquellas estructuras radiofónicas que sustentan su materia prima en
la ficción y cuya principal función es el entretenimiento. En este caso, se
trata de una adaptación literaria, por lo que el diálogo es determinante y el
tratamiento formal más elaborado: música, efectos sonoros y silencios con
efecto expresivo. Su duración se reduce para no exceder la hora y media –en
este caso, una hora y veintisiete minutos- y se eliminan los personajes
secundarios que cuya participación puede ser obviada. Extraños en un tren cuenta la historia de Jerry y Charlie, dos
desconocidos que se encuentran en un viaje. Tras una larga charla, Charlie le
propone un pacto: él matará a su mujer, un obstáculo para su futuro, y Jerry a
su padre, que no le da todo el dinero que querría y reprueba su modo de vida.
Aunque Jerry no está de acuerdo con el plan, Charlie cumple su parte y reclama
que él haga lo propio.
Es muy importante la selección del
cuadro de actores. En Extraños en un tren hay dos protagonistas y cinco
secundarios de relevancia (la prometida de Jerry, su mujer asesinada, el padre
de su prometida y la madre de Charlie). El personaje más importante de la
trama, Charlie Bruno, está interpretado por el reconocido Ernesto Alterio, de
formación teatral y amplia trayectoria. Alterio usa para Charlie una voz
titubeante y extraña, creando un personaje siniestro y excéntrico que causa
rechazo con tan solo oírlo. El papel de Charlie Bruno lo hace Javier Gallego,
locutor, habitual en las radioficciones de Radio Nacional tanto como actor como
guionista.
En
cuanto a la caracterización de los personajes, su personalidad se forja
fundamentalmente a través de la voz. Charlie es un hombre alcohólico,
impulsivo, caótico. Ernesto Alterio lo lleva al extremo con un tono
serpenteante, con muchos altibajos, burlón y hasta cierto punto desagradable.
Utiliza tacos e insultos, su registro es informal. En general, se trata de un
personaje rico en matices. Por el contrario, el Jerry de Javier Gallego es
correcto y muy contenido. El personaje es un arquitecto de clase media que
avanza hacia la clase alta, por lo que habla con calma, educación y buscando
una resolución lógica. Trata de ser lo más cercano posible a la normalidad para
conseguir la identificación del oyente.
Entre los recursos que recoge Emma
Rodero para proporcionar mayor interés a la historia, en Extraños en un tren
aparecen constantes elipsis, es decir, saltos de tiempo para omitir partes
insustanciales del relato; así como también se recurre a la emocionalización:
el oyente se identifica de inmediato con Jerry y la agobiante pesadilla en la
que vive para escapar de Charlie.
Asimismo,
la redundancia es un elemento muy importante. En la historia se utiliza la
información conocida como nexo, por ejemplo, en los diálogos cuando se
recuerdan constantemente su encuentro en el tren y su plan. Se observa también
a través de los objetos: el libro de Platón, el elemento que los une y los
termina incriminando; y el tren, cuyo sonido se utiliza como recurso para
separar escenas y que es a la vez inicio y final de la relación de Jerry y
Charlie).
Además,
como buena adaptación de novela negra, utiliza el suspense y la progresión de
forma constante durante el relato. El oyente conoce lo que han hecho los dos
protagonistas, son los personajes secundarios los que carecen de información.
No se trata de resolver quién es el asesino, sino qué sucederá con Jerry y
Charlie. La acción es cada vez más complicada y enrevesada, la personalidad y
actos de los personajes son más radicales, se introducen nuevos elementos que
llevan la trama hacia su culmen.
Por
último, utiliza también la imprevisibilidad con un final difícil de anticipar:
la muerte de Charlie atropellado por un tren. Termina con música de felicidad y
un locutor que habla de “una celebración de la vida”.
Por lo que hemos visto hasta ahora,
diríamos que mezcla la trama física (centrada en la acción) con la psicológica
(sustentada en los sentimientos), con predominio de la física, puesto que la
historia se sustenta en lo que pasa más que en lo que sienten los personajes.
Para ubicar
al oyente en época y lugar se utiliza la radio. La narración comienza con Frank
Sinatra cantando al ritmo de The Continental y nos sitúa entre los años 40 y 50.
La radio habla de Central Park, Nueva York. A lo largo de la historia habrá
muchas transiciones para dividir escenas a través de la música o de efectos
sonoros sobre las que un locutor explicará cuánto tiempo ha pasado desde la
escena anterior y en qué lugar geográfico estamos.
Es de
destacar que Extraños en un tren cambia de forma constante de
escenarios. Empieza en la estación de tren, el mismo lugar donde termina, y por
el camino pasa por hoteles, clubs de jazz, casas particulares, ferias… El paso
entre los diferentes espacios y escenas se hace mediante transiciones,
fundamentalmente por tres vías: con la locución de la radio, con música o con
efectos. Por ejemplo, al inicio aprovecha el sonido de la locomotora como
transición entre escenas. En otra ocasión, el teléfono al colgar es el que
cambia.
En la
radioficción, lo importante recae en la sonorización. La historia se cuenta a
través de voces, música y efectos sonoros con muy pocos silencios. El sonido
ambiente ubica al oyente en una situación y un espacio: por ejemplo, cuando
Jerry entra en el vagón suite de Charlie para comer, se escuchan sonido de
vajilla y sus voces resuenan con eco en la gran habitación. Es muy
ejemplificadora de la importancia del sonido y la voz para explicar la
situación al oyente en la parte en la que Jerry debe entrar en la casa del
padre de Charlie para matarlo. Debe ir en completo silencio, así que el oyente
solo escucharía el ruido que hace al introducirse en la casa y avanzar por
ella. Como esto empobrecería la radioficción para el oyente, se utiliza la voz
de Charlie dentro de la mente de Jerry para explicar lo que ocurre. Es un
narrador que conoce absolutamente todos los detalles: “has llegado al rellano, gira a la derecha, cinco escalones, ahora entra
luz suficiente como para que veas la cabeza del viejo...” Lo que parece un
flashback de las instrucciones de Charlie se convierten en una voz en su cabeza
que le aconseja qué debe hacer cuando se ve en problemas y le ayuda a escapar.
Afectos en la noche – relato de terror de
Luis Chapinal
La
última hora del programa Afectos en la noche contaba con un relato de terror de
Luis Chapinal (minuto 40 aproximadamente). Es un relato más breve y simple,
sobre todo en comparación con la complejidad del anterior. No hay división
entre escenas, no cambia de espacio, no hay un tiempo determinado. Busca más
generar una sensación en el que escucha que contar una historia, por lo que la
clasificaríamos como una trama psicológica.
El
relato no sigue una estructura tradicional de planteamiento-nudo-desenlace. Se
inicia siempre abriendo la puerta y le sigue una sucesión de frases, palabras e
ideas que no tienen un sentido lógico para el oyente; va avanzando
paulatinamente en una historia que cobra sentido. Chapinal incluye al oyente
utilizando el plural: “estamos aquí, en cualquier instante podemos sucumbir
ante el asedio...”.
La
narración se basa fundamentalmente en la voz y la música. El locutor utiliza
una voz típica del género: grave, baja, hablando en susurros. No hay silencios,
la música es un fondo constante, cada vez más intensa conforme se incrementa la
propia tensión de la historia y se avanza hacia el final. A diferencia del
otro, se basa en una única voz que hace de narrador omnisciente. En definitiva,
una estructura más simple cuya función principal es buscar el aumento de la
tensión en el oyente para crear terror.
No hay comentarios:
Publicar un comentario