“La música es la medicina del
alma”. Esta frase inicial, citando a Platón, resume de manera brillante el
contenido del reportaje. Habla de la mezcla de quimioterapia y musicoterapia,
comenzando con el ejemplo del complejo hospitalario de Jaén, donde los
pacientes recibiendo quimio tienen el privilegio de tener música en directo
tocando para ellos.
El vocabulario técnico
empleado se intercala con un montaje cuidado de comentarios desenfadados y
frases más poéticas. El reportaje informa, efectivamente, pero también pretende
componer un mensaje expresivo ayudándose de la música.
Quizá peca ligeramente de simplista
a la hora de añadir otros sonidos, pues el montaje intercala narradora e
intervenciones, con música de fondo de manera constante, sin añadir otros
efectos. Hay que recalcar que la música tiene efectos aplicados sobre ella, es
decir, se le ha añadido reverberación y un ligero eco para dar la sensación de
haber sido grabada en directo.
El reportaje termina con más
de cuatro minutos de una canción reproduciéndose, con el efecto de reverb ya
citado, creando una interesante sensación de relajación. Parece que el medio
intenta transmitir el mensaje: la relajación que produce la música, que incluso
puede hacer que los pacientes de enfermedades duras se olviden de su salud y
disfruten con sus oídos.
El segundo reportaje radiofónico, “La cultura de la tapa” de Aneyma León, aprovecha un hecho de actualidad en su momento, la apertura de Tiquis Bar en Barcelona por Ferrán Adrià, para hablar de las tapas y añadir anécdotas sobre esta costumbre española.
El inicio es divertido, pues
comienza con la canción del anuncio de la Lotería de hace importante cantidad
de años para atraer la atención del público. A partir de ahí, la estructura de
la pieza parece seguir una conversación entre Julia Otero – en cuyo programa se
está emitiendo el reportaje – y la autora, Aneyma; la primera haciendo las
preguntas perfectas para que la segunda responda aportando alguna anécdota o
intentonas de empresarios españoles por exportar la costumbre de la tapa a
otros países.
Además, se intercalan
declaraciones de personajes relevantes para el mundo de la tapa, y se mantiene
una leve música de fondo que vertebra la pieza sin importar quién está
hablando.
Cabe destacar la longitud de
la declaración de Inés Gibaja, investigadora y escritora experta en tapas,
haciendo que casi llegue a confundirse si acaso no es esta la verdadera
periodista o informadora sobre el tema del reportaje.
La duración del reportaje, 9:17, juega en
contra del mismo, pues a pesar del juego de conversación buscado, ésta se
vuelve pesada y repetitiva.
Eduardo Ulibarri definía el reportaje como
aquel género periodístico que “indaga con distintos grados de profundidad”
acerca de “hechos o situaciones de interés público para conocer su existencia […]
mediante el empleo de diversas estructuras y recursos expresivos”, y en este
caso, con la musicoterapia y el análisis de las tapas, se han escogido
elementos y recursos expresivos acordes con el tema escogido, aunque uno se
queda con la sensación de haber escuchado una pieza aceptable, nada
especialmente extraordinario.
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