La ficción sonora grupal está basada en el relato de Stephen King "El Asesino".
Pese a que solo la locución duraba alrededor de los cuatro minutos, tras hacer la postproducción, dura cinco minutos.
Las voces fueron grabadas en el estudio de la universidad.
María Henche es la narradora y Álvaro Moles la voz del personaje protagonista.
Las voces femeninas del final se corresponden con Marta Arranz y con Cristina Allende.
GUIÓN
FICCIÓN
EL
ASESINO, DE STEPHEN KING
NARRADOR: Repentinamente se despertó sobresaltado,
y se dio cuenta de que no sabía quien era, ni qué estaba haciendo aquí, en una
fábrica de municiones. No podía recordar su nombre ni que había estado haciendo.
No podía recordar nada.
La
fábrica era enorme, con líneas de ensamblaje, y cintas transportadoras, y con
el sonido de las partes que estaban siendo ensambladas.
Tomó
uno de los revólveres acabados de una caja donde estaban siendo,
automáticamente, empaquetados. Evidentemente había estado operando en la
máquina, pero ahora estaba parada.
Recogía
el arma como algo muy natural. ¿Es que tenía práctica con los revólveres?
Caminó lentamente hacia el otro lado de la fábrica, a lo largo de las
rampas de vigilancia. Allí había otro hombre empaquetando balas.
PERSONAJE
1:¿Quién
soy?
NARRADOR: Le dijo pausadamente, indeciso.
El
hombre continuó trabajando. No levantó la vista, daba la sensación de que no le
había escuchado.
PERSONAJE
1: ¿Me oyes? ¿Quién soy?
¿Quién soy?
NARRADOR: Gritó, y aunque toda la fábrica retumbó
con el eco de sus salvajes gritos, nada cambió. Los hombres continuaron
trabajando, sin levantar la vista.
Agitó
el revólver junto a la cabeza del hombre que empaquetaba balas. Le golpeó, y el
empaquetador cayó, y con su cara, golpeó la caja de balas que cayeron sobre el
suelo.
Él
recogió una. Era el calibre correcto. Cargó varias más.
Escucho
el click-click de pisadas sobre él, se volvió y vio a otro hombre caminando
sobre una rampa de vigilancia.
PERSONAJE
1: ¿Quién soy?
NARRADOR: Le gritó. Realmente no esperaba obtener respuesta.
Pero
el hombre miró hacia abajo, y comenzó a correr.
Apuntó
el revólver hacia arriba y disparó dos veces. El hombre se detuvo, y cayó de
rodillas, pero antes de caer, pulsó un botón rojo en la pared.
Una
sirena comenzó a aullar, ruidosa y claramente.
"¡Asesino!
¡asesino! ¡asesino!" - bramaron los altavoces.
Los
trabajadores no levantaron la vista. Continuaron trabajando.
Corrió,
intentando alejarse de la sirena, del altavoz. Vio una puerta, y corrió hacia
ella.
La
abrió, y cuatro hombres uniformados aparecieron. Le dispararon con extrañas
armas de energía. Los rayos pasaron a su lado.
Disparó
tres veces más, y uno de los hombres uniformados cayó, su arma resonó al caer
al suelo.
Corrió
en otra dirección, pero más uniformados llegaban desde la otra puerta. Miró
furiosamente alrededor. ¡Estaban llegando de todos lados! ¡Tenía que escapar!
Trepó,
más y más alto, hacia la parte superior. Pero había más de ellos allí. Le
tenían atrapado. Disparó hasta vaciar el cargador del revolver.
Se
acercaron hacia él, algunos desde arriba, otros desde abajo.
PERSONAJE
1: ¡Por favor! ¡No
disparen! ¡No se dan cuenta que solo quiero saber quién soy!
NARRADOR: Dispararon, y los rayos de energía le
abatieron. Todo se volvió oscuro…
Observaron
cómo cerraban la puerta tras él, y entonces el camión se alejó.
PERSONAJE
2: Uno de ellos se
convierte en asesino de vez en cuando.
NARRADOR: Dijo el guarda.
PERSONAJE
3: No lo entiendo.
NARRADOR: Dijo el segundo, rascándose la cabeza.
PERSONAJE
3: Mira
ese. ¿Qué era lo que decía? Solo quiero saber quién soy. Eso era. Parecía casi
humano. Estoy comenzando a pensar que están haciendo esos robots demasiado
bien."
NARRADOR: Observaron al camión de reparación de
robots desaparecer por la curva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario